Cuando la ansiedad te obliga a comer en exceso

¿Sientes ganas de comer constantemente y no sabes por qué? ¡No estás solo (a)! ¡Recurrir a la comida en momentos de ansiedad ha sido uno de mis puntos débiles, por lo cual este fue uno de los artículos más difíciles de escribir!

Al investigar sobre los motivos que nos llevan a comer en momentos de ansiedad descubrí que en este estado producimos una hormona llamada cortisol. Su función en el organismo es indicarle al cuerpo cuando debe comer ciertos alimentos para obtener energía, almacenar reservas y sobrevivir en tiempos de escasez. Actualmente, ya no requerimos de este mecanismo porque disponemos de suficientes alimentos guardados en nuestro refrigerador, y al comerlos desordenadamente sólo terminaríamos con sobrepeso; y a largo plazo con mayores niveles de ansiedad.

El Dr. Oz ha indicado que los alimentos pueden ser tan adictivos como el alcohol o las drogas; por lo cual resulta difícil controlar los impulsos de comer cuando nos sentimos ansiosos. Es entonces cuando necesitamos reconocer que recurrimos a ellos como un escape.

Cuando sientas el impulso de comer, pregúntate primero si realmente tienes hambre o estás ansioso(a). Cuando aún no sabía manejar la ansiedad, recuerdo que podía haber comido muy bien hacía pocos momentos, pero seguía sintiendo un vacio en el estómago; estaba consciente de que no era hambre, ya había comido suficiente. Inevitablemente tuve que reconocer a la ansiedad como la causa de esa sensación en mi estómago.

Debes identificar qué comidas te resultan adictivas. Al reconocerlas podrás sustituirlas por otras más saludables; por ejemplo, comer yogurt en vez de helado, una fruta por una galleta. Observa los momentos en que siente mayor ansiedad por comer. Entonces ten a mano una lista de actividades que puedas realizar para calmar tu ansiedad: tómate un té de manzanilla con miel, llama a un(a) amigo(a), resuelve un crucigrama o simplemente elige un alimento sano. El aburrimiento pude hacer de la comida una actividad, no una necesidad; por eso, ¡ocúpate en algo de provecho e interesante!

También debes considerar tus actividades sociales, cuando sales con amigos a comer o a divertirte. En estas ocasiones tendemos a abusar de la comida y las bebidas alcohólicas como una costumbre social. Debes aprender a disfrutar sin darle rienda suelta al impulso de comer y beber desordenadamente. Algunas opciones pueden ser: compartir plato para reducir la ingesta de calorías, elegir alimentos más sanos, ingerir bebidas bajas en alcohol o tomar un batido de frutas, para compartir socialmente. Recuerda que el alcohol abre el apetito, desinhibe y aminora el autocontrol. Si realmente consideras superar tu adicción a la comida, no lo tomes; y si lo haces, procura ingerir solo un poco.

Por último, ¡te invito a enfrentar tus problemas y estrés cotidiano! Si constantemente te sientes enojada, irritable, molesto (a) e insatisfecho (a) porque no te gusta tu trabajo o por problemas de relaciones (matrimoniales, laborales, de grupo, etc.), esa carga emocional cotidiana es suficiente para caer la tentación de recurrir al refrigerador. Para comprender mejor tu necesidad de comer por ansiedad y aprender técnicas que te ayudaran a superar tu adicción a la comida, ¡Toma Nuestra Prueba de Ansiedad Gratuita!