Cuando los hijos generan ansiedad en los padres

Naturalmente, a los padres les preocupa mucho lo que les suceda a sus hijos. Cuando están pequeños, les preocupa que no se golpeen, que no peleen con sus hermanos, que se alivien de una enfermedad y que aprendan buenas costumbres. Estas situaciones mandan señales de alarma a nuestro sistema nervioso indicándole al cuerpo que debemos estar alerta ante cualquier peligro; es entonces cuando se activa nuestra alarma natural de ansiedad.

Cuando tenemos hijos muy frecuentemente nos encontrarnos en este estado, porque es un cambio radical en nuestras vidas: Si están pequeños perdemos sueño ya que no pueden cuidarse solos; y ya grandes, su recién conquistada independencia nos desvela al no saber por dónde andan, si les va bien en la escuela, un posible accidente, las malas compañías, que logren construirse un futuro exitoso… ¡Siempre nos generan mucha ansiedad!

En general, lo lógico para disminuir los niveles de ansiedad es alejarse de las situaciones que la generan; pero, ¿cómo hacemos con los hijos de quienes no podemos alejarnos? Tal vez nos escondamos en nuestros trabajos dejando que otros los cuiden, pero irónicamente esto genera remordimientos, y luego sentimos que no estamos allí para ellos ni les damos tiempo de calidad; hasta convertirse en un círculo vicioso. ¡Cuando uno tiene hijos parece no haber salida para encontrar la tranquilidad!

Debemos comprender que los hijos no son tan frágiles como creemos. Piénsalo, ¿en cuantas situaciones peligrosas estuviste tú y nada grave sucedió? Es normal sentirse nervioso(a) por el bienestar de nuestros hijos, pero cuando éste se desborda y controla nuestra vida resulta contraproducente. Ser sobreprotector y controlador más bien daña a los(as) hijo(as) porque no les permite aprender a resolver los problemas por sí mismos(as), y les hace incapaces de enfrentar las dificultades de la vida. No sabrán hacer nada por sí mismo. ¡Tú sólo puedes darles las herramientas para hacerlo, pero no puedes vivir la vida por ellos!

A menos que aprendamos estrategias para aliviar nuestra ansiedad, constantes pensamientos negativos y permanente estado de excitación nerviosa generada por causa de nuestros(as) hijos(as), siempre viviéremos en un interminable estado de preocupación. He aquí algunas ideas que puedes practicar para aliviar tu carga de preocupaciones:

Para los niños pequeños:

Haz tu casa lo más segura posible para los niños contra cualquier tipo de riesgos, por ejemplo:

  • Tapa todos los toma corrientes
  • Guarda los líquidos de limpieza o venenosos en estantes altos donde no los puedan alcanzar
  • No dejes porras calientes a la orilla de la cocina
  • Si cuando están juntos, los hermanos pelean entre sí, sepáralos y acompaña a uno a la vez, estableciendo momentos especiales para cada uno. Mientras estás con uno, que el otro se dedique a otra actividad.
  • Planifica el nacimiento de cada hijo con algunos años de diferencia para disfrutar plenamente de su desarrollo y educación.
  • Háblales y explícales las cosas; aunque tú no creas por lo general ellos comprenden.
  • Dedícate momentos a solas, mientras otro les cuida. ¡Es tiempo sagrado!
  • No te preocupes si un día «botas la gorra» (te enojas), es bueno desahogarse.

Para los hijos mayores:

  • Comprende que ellos deben de hacer con su vida lo que les haga feliz a ellos, no a ti.
  • Confía en la formación y los valores que les has dado. Seguramente es buena, porque si estás leyendo este artículo eres un padre verdaderamente preocupado. ¡Relájate, has hecho un excelente trabajo!
  • Hay situaciones que están fuera de nuestro control y no podemos hacer nada para cambiarlas. En esas ocasiones no seas duro contigo mismo. Ningún padre nace aprendido ni cuenta con un manual de instrucciones a seguir.
  • Dales apoyo cuando te lo pidan y sea necesario
  • ¡Confía en su Ángel de la Guarda!

Para entender mejor porque tus hijos te causan ansiedad, y saber cómo aliviar esta situación, evalúa tus niveles de ansiedad tomando nuestra PRUEBA GRATUITA.