Técnicas para dormir mejor

El insomnio crónico es una condición seria porque afecta nuestra vida diaria y la habilidad del cerebro para restablecerse de forma adecuada. No dormir bien es un factor que afecta directamente los niveles de serotonina y de ansiedad. La serotonina ayuda a la producción de melatonina, una hormona que induce al sueño, momento en que nuestro cerebro se repara y produce las neuronas necesarias para su funcionamiento correcto.

La melatonina se activa con la oscuridad. En el mundo moderno tras el invento la bujía, el sueño se ha visto afectado, ya que altera el ciclo de LUZ Y OSCURIDAD, la alarma natural que nos permite DORMIR. Hasta altas horas de la noche estamos frente a la computadora, viendo televisión, atendiendo el celular… ¡Y con muchas luces encendidas!

También debes desconectarte por completo. ¿Te ha sucedido alguna vez que estás por dormirte y alguien o algo te despiertan? Suena el celular, entra alguien al cuarto… Debes apagar tu celular y aislarte de todos los ruidos que te puedan estorbar; no debes responder instantáneamente tus mensajes o cualquier llamada. Tu hora de dormir es sagrada, sea un pequeño descanso a mediodía o por la noche cuando estás listo para acostarte. Aunque debo mencionar que la siesta de mediodía, NO debe exceder los veinte (20) minutos para no interferir con tu sueño nocturno.

Hazles saber a quienes viven contigo que tu sueño debe respetarse. Yo les he enseñado a mis hijos a no tocar la puerta del cuarto a las 5 de la mañana. Ahora, ellos se despiertan, encienden la televisión y esperan que salga del cuarto. Para no escuchar sus gritos enciendo el aire acondicionado y un abanico, que obstaculiza todos los ruidos externos. Sé de otras personas que usan tapones en los oídos y máscaras para bloquear la luz o toman baños clientes y relajantes por las noches con jabones de lavanda… En verdad son cosas muy recomendables, que sin duda alguna te ayudaran. ¡A partir de hoy haz que tu sueño sea una prioridad!

Una vez que hayas podido organizar y establecer tu horario de sueño, elimina todos los estimulantes que puedan interrumpirlo; entre ellos: el alcohol, los dulces, los chocolates, y cualquier cosa que contenga cafeína y azúcar. Las investigaciones indican que estas substancias causan ansiedad y afectan el sueño, por muy pequeñas cantidades que sean, esas mínimas porciones te afectan; aunque no lo creas.

Podemos consumir azúcar por la mañana, preferiblemente en forma de frutas, yogures y cereales; así alcanzamos los niveles necesarios de azúcar para nuestro cuerpo. De igual manera, si te encanta el chocolate, cómelo, pero siempre por la mañana. Si reduces estas sustancias es muy probable que notes un cambio inmediato.

El impacto del alcohol es más complejo de lo que podrías pensar. ¡Claro, al inicio puede darte una sensación de relajamiento, y si tomas mucho te dormirás como piedra! pero, el alcohol agita los nervios hasta el despertar de la mañana siguiente, y dado que uno piensa que al alcohol le trae tranquilidad se vuelve un círculo vicioso que crea dependencia, convirtiéndonos en alcohólicos. ¡Definitivamente, NO es la solución a nuestro problema sino la causa de uno mayor!

Para lograr disminuir tu ansiedad y dormir mejor es preferible beber una taza de té de manzanilla con una cucharadita de miel, que estimula la producción de serotonina; o bien, usar remedios naturales como la pasiflora o la valeriana, hierbas naturales que inducen al sueño.

Otro factor que te ayudara a recobrar tu bienestar y un descanso reparador, es el ejercicio constante, una buena costumbre que permitirá a tu cuerpo mantenerse activo. Hacer ejercicio por la mañana te permitirá descansar por la noche; además te ayuda a producir endorfinas, uno de los neuroquímicos fundamentales para el bienestar general.

¿No te gusta hacer ejercicio? Por el momento, puedes iniciar con ejercicios que te resulten agradables y naturales. No tienes que ir a un gimnasio o tomar mucho tiempo de tu jornada; una placentera caminada de 30 minutos diarios será suficiente para ayudarte elevar los niveles de serotonina, haciéndote dormir mucho mejor.

Otra condición asociada con problemas del dormir y la ansiedad se llama parálisis de sueño, cuando sentimos que estamos despiertos o despertándonos, pero nuestros cuerpos no logran moverse; es un mecanismo que utiliza tu cerebro para lograr que no actúes tus sueños.

En ciertas ocasiones, nos despertamos conscientemente antes que el cerebro haya enviado la respuesta a nuestro cuerpo de moverse. Este es un fenómeno muy común que se incrementa en las personas ansiosas, pero no debes preocuparte porque sólo es un mecanismo defensivo de nuestro cuerpo. Lo recomendable en este caso es relajarse y no perder la calma, entendiendo que es un estado temporal por el que no corres ningún riesgo, ya que el cuerpo controla automáticamente la respiración.

Cuando haya finalizado el episodio es recomendable levantarse de la cama y procurar estar despierto unos minutos, antes de volver a acostarse, para evitar que tal situación se repita. El cuerpo, lo creas o no, necesita circunstancias favorables para inducirte al sueño, y aplicando los consejos mencionados podrás lograrlo de una mejor manera.

Para medir tus niveles de estrés y ansiedad, y comprender como afectan tu sueño, toma nuestro TEST GRATUITO. Así podrás aprender otras poderosas técnicas que te permitirán conciliar el sueño.