Tratamiento con medicación (Medicamentos)

Si ya no puedes más y estás considerando tomar medicamentos para tratar la ansiedad y el pánico, te recomendamos informarte primero sobre todas las implicaciones que con lleva tomar esta decisión. Tu médico es el más indicado para indicarte el tratamiento exacto en tu situación particular.

Generalmente la ansiedad se trata con medicamentos que elevan el nivel de serotonina; El neurotransmisor responsable de la sensación de felicidad y placer. Algunos de los fámarcos más conocidos para estos casos son: Lexapro (Escitalopram) Zoloft o Altruline (Sertralina), Paxil (Paroxetina), Prozac (Fluoxetin).

Tras iniciar el tratamiento, los beneficios NO son inmediatos, por lo que el paciente podría confundirse en los primeros días, incluso, hasta puede sentir efectos secundarios molestos, mientras el cuerpo y cerebro se adaptan al nuevo químico. Para observar una mejoría debe esperar al menos unos 15 días.

Recomendamos consultar permanentemente a tu médico, ya que el tratamiento podría no estar funcionando, y debe cambiarse hasta encontrar el más indicado para cada paciente. Por ejemplo, la Sertralina contiene noradrenalina, que ayuda a aumentar los niveles sanguíneos, poniéndonos alerta y elevando el estado anímico; pero consideremos que puedo provocar insomnio o hiperactividad.

Este tipos de medicamentos pueden emplearse por un período de 6 a 12 meses y generalmente no son adictivos, simplemente nos ayudan a restablecer los niveles requeridos de serotonina para que nuestros neurotramisores encuentren nuevamente su balance.

Observar nuestras reacciones a cada medicamento es muy importante para saber si funciona. Recuerda probarlo al menos durante 15 días antes de determinar cualquier cambio, y sólo bajo las indicaciones de tu médico.

Otro medicamento comúnmente utilizado para aliviar los síntomas de ansiedad son los benzodiacepínicos, que funcionan como depresores del sistema nervioso; uno de los nombres más comunes para este medicamento es Clonazepam, Rivotril, y en inglés Klonopin. También se conoce como diazepam, lorazepam o flurazepam.

Son una forma rápida y efectiva de reducir los niveles de ansiedad, pero sólo se recomiendan por períodos cortos, ya que tienden a ser adictivos.

Los efectos secundarios de estos medicamentos podrían ser: náuseas, vómito, pérdida o aumento de peso, mareos, somnolencia, insomnio, alergias en la piel, pérdida del deseo sexual, entre otros; por lo que recomendamos considerar seriamente con tu medico la decisión de tomarlos.

Es muy importante saber que una vez que el tratamiento haya terminado, las personas que solo han tomado medicamentos, son mucho más propensas a que sus síntomas retornen, que las personas que tan tenido algún tipo de tratamiento sicológico/cognitivo.

Si ya los estas tomando, sigue las indicaciones de tu médico y nunca los suspendas repentinamente, ya que debes eliminarlos bajo supervisión especializada. De igual manera, si sientes que algún medicamento no te funciona, cambiarlo conlleva sus propios efectos, y no es un proceso fácil. Solo debe efectuarse bajo control médico.

Hay muchas otras formas que te ayudarán a superar tu ansiedad sin tener que recurrir a los medicamentos, e incluso si las aprendes, pueden ir de la mano del medicamento.

Para conocer más sobre tus niveles de ansiedad y decidir si tomar medicamentos es lo adecuado en estos momentos, haz nuestra PRUEBA DE ANSIEDAD sin costo alguno.